Su vida

Gabriel Siria Levario mejor conocido como Javier Solís nace en Ciudad de México el  01 de septiembre de 1931, muriendo inesperadamente el 19 de abril de 1966 en la misma ciudad a la edad de 34 años. Fue un cantante y actor mexicano, conocido también como El Rey del Bolero Ranchero.

Fue el primero de los tres hijos del matrimonio formado por Francisco Siria Mora, de oficio panadero, y Juana Levario Plata, comerciante, quienes lo bautizaron como Gabriel Siria Levario. Su madre poseía un puesto de venta en un mercado público y, debido al abandono por su esposo y al tiempo que le demandaba su trabajo, decidió en abril de 1932 dejar a Gabriel en casa de sus tíos Valentín Levario Plata y Ángela López Martínez. De hecho, el futuro artista siempre consideró a éstos sus verdaderos padres.

Gabriel Siria en su adolescencia
Logró estudiar hasta el 5º grado de educación primaria en escuelas ubicadas en el barrio de Tacubaya, donde nació y creció. Notoriedad y extraña consideración tuvo al hablar constantemente de la localidad de Nogales, en el estado de Sonora: se rumoró por mucho tiempo que fue allí donde nació, y que se trasladó luego a la ciudad de México. Parte de la versión es cierta: un tío de Javier era de aquella localidad. Sin embargo, no hay fuentes que lo acrediten como sonorense, excepto la biografía publicada por la disquera CBS Columbia, que publica su origen norteño en un LP, al parecer una estrategia comercial sin referencia alguna. Así pues, no hay fuentes fidedignas que confirmen su origen sonorense, excepto la fuente oficial: el acta de defunción gubernamental del registro civil, donde se confirma que era capitalino.


 

En las escuelas de Tacubaya comenzaron a desarrollarse sus inquietudes artísticas, pues solía participar como cantante en los festivales escolares. Sin embargo, dejó de asistir a la escuela para ayudar en los gastos domésticos y a trabajar como recolector de huesos y vidrios. Luego trabajó trasladando mercancías en un automercado. En noviembre de 1939 falleció su madre adoptiva; el futuro cantante debió sobreponerse y continuó trabajando en oficios tales como panadero, carnicero, cargador de canastas en el mercado y lavador de automóviles. Luego se interesaría por el deporte, y llegó a ser gran aficionado al boxeo, al béisbol y al futbol.

Sin embargo, siguió interesado en cantar: comenzó a presentarse, como intérprete de tangos, en lugares públicos de espectáculos conocidos como carpa. Su primera oportunidad se la ofreció Manuel Garay, payaso de profesión y administrador del Teatro Salón Obrero. Ahí se puso como nombre artístico Javier Luquín y participaba en concursos de aficionados, y llegó a ganar en más de una ocasión un par de zapatos donados por una zapatería del lugar. Continuó trabajando en carnicerías, y el propietario de una de ellas, David Lara Ríos, al descubrir las habilidades del joven intérprete, decidió pagarle clases de canto con el maestro Noé Quintero, quien había sido maestro de vocalización de cantantes reconocidos para la época.

Continuará...

1 comentario:

  1. siempre seras el mejor cantante del bolero ranchero, que dios te bendiga.

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